Como el viento III.BienalSur, Embajada de Alemania de Buenos Aires, 2021

Acero, pintura bicapa, imanes. Medidas variables.

Vista detallada de formas geométricas en los jardines de la Embajada de Alemania
Distribución de esculturas geométricas entre la vegetación del jardín
Interacción entre formas coloridas y el entorno natural de la embajada
Agrupación de elementos geométricas en contraste con la arquitectura institucional
Vista panorámica de la intervención completa en los jardines diplomáticos
Esculturas geométricas de acero colorido entre árboles y arquitectura formal de la embajada
Formas abstractas en colores brillantes dispersas por el césped cuidado con edificio diplomático
Detalle cercano de escultura de acero plegado en magenta y amarillo entre plantas verdes
Vista nocturna de la instalación geométrica colorida en jardines de embajada con iluminación cálida
Esculturas angulares de acero en azul y naranja creando composición dinámica en jardín formal
Instalación de arte geométrico con formas púrpura y blancas contrastando con reja de hierro de embajada
Al azar del viento Sabemos que un verde es más verde si está junto a un rojo y viceversa. Los estudios sobre el color demostraron, entre otras cosas, sus condiciones de relatividad. Lo mismo pasa al analizar la relación entre las formas, sus interacciones entre sí y con el espacio que habitan. Estos elementos, básicos y complejos a la vez en la variedad multiplicadora de efectos, son los materiales de Carola Zech. Trabaja de forma modular, construye piezas en las que el rastro de su mano o el gesto emocional se diluyen en busca de acercarse a una realización industrial. Construye espacios en el encuentro de variadas formas geométricas y colores. Establece presencias que perforan virtualmente muros, techos o suelos e instala direcciones potentes que atraviesan vacíos para dar lugar a otros volúmenes, para obturar o expandir el espacio. Su obra se inscribe de lleno en la problemática humana al preguntarse: ¿podremos aprender a vivir y resistir en un planeta dañado y crear nuevos lazos con lo que nos rodea? La invitación a intervenir en el jardín de la Embajada de Alemania en la Argentina se presenta como una nueva ocasión para ensayar algunas respuestas. El azar y la naturaleza en tensión con la producción artística son dos de las dimensiones puestas en juego. La interactividad entre ellas, así como entre los sujetos que recorran este espacio rediseñado dará lugar a experiencias que permitan transitar de la curiosidad a la sorpresa, del juego a la reflexión. Las obras de Zech reformulan el espacio, iluminan la arquitectura e interfieren el jardín para hacer de este sitio uno nuevo, alterado en el que poner en foco -entre otros aspectos- el impacto de la acción de unos sobre los otros y de todos sobre el ambiente -natural, cultural- en el que convivimos, ya que el espacio es también social y como sabemos, está siempre en construcción. Diana Wechsler